¿A donde se fueron los serbios de Dubrovnik?

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En Dubrovnik y sus alrededores aun hoy existen vestigios de la vida y el trabajo de serbios católicos, quienes entregaron en gran medida en el desarrollo de la ciudad. La asimilación y el proceso de conversión de serbios en croatas termino en el siglo pasado y todo eso culmino en gran medida gracias a la política de Belgrado.
La constante insistencia en la igualdad de la religión y el pueblo, es decir, hacer entender que no puede ser Serbio aquel que no es de religión Cristiana Ortodoxa, produjo que en muchas partes  el pueblo serbio comenzase a desaparecer y apagar hasta en los lugares en los que fue mayoría y ha vivido desde siempre. Mientras que la religión católica, al igual que los fundamentalistas islámicos, durante siglos pusieron empeño para convertir a los pueblos que viven en sus territorios, nosotros los serbios nunca le pusimos atención a eso. Durante toda nuestra historia muy facilmente renunciamos  a ellos, los olvidamos y en algunas ocaciones los veíamos como otro pueblo, traidores a la patria y nuestros mayores adversarios.

Matija Ban

Uno de los mayores ejemplos para eso es Dubrovnik, república comercial, la cual desde tiempos inmemoriales ha atraído un gran numero de Serbios, quienes dejaron una profunda e imborrable  huella. Lamentablemente todo lo que realmente fue serbio, comenzando desde la lengua y los dialectos, hasta la cultura y las tradiciones, con el tiempo se convirtió en croata, de esta manera hoy muchos se extrañan cuando llegan a saber que los intelectuales de la “ciencia y literatura croata”, comenzando del Ruđer Bošković, hasta el Marin Držić, son todos serbios, es decir ellos con orgullo se declaraban que eran y hablaban en Serbio.

Durante el siglo 19 los serbios católicos con orgullo llevaban los pensamientos del pueblo serbio y el estampado de la cultura serbia. Durante todo el tiempo combatieron la asimilación y mostraban la cultura serbia en Dubrovnik, demostrando que una cosa es la religión y otra es la nacionalidad. En gran medida y muchas veces la única razón por la cual facilmente los serbios de la época adoptaban la religión católica es debido a que para poder vivir en la ciudad  no se aseptaba nadie que no fuese de la religión catolica y aseptase sus reglas. De todas maneras los Serbios catolizados siguieron practicando sus tradiciones. Esa es la razón por las que los símbolos serbios aun hoy se pueden ver en todas partes dentro de la ciudad “mas croata”.

Ruđer Bošković
Ruđer Bošković

Con toda libertad podemos mencionar que la literatura de Dubrovnik por su carácter nacional y de base fue serbia, porque lo fue y de que manera y como se cambio a la herencia cultural croata? esa pregunta pide una base  larga y de base.

Lo que a los Croatas hoy en día mas enoja y molesta es lo que escribe el historiador Natko Nodil, quien junto  con Franjo Račko es considerado el constructor del cimiento de la “historia” croata. El problema en sus afirmaciones es que las conclusiones las ha llevado a partir de las bases fundamentadas y no con la presión de los lideres croatas del siglo 19. Es por eso que todo lo que Nodilo escribía a ellos no les convenía.
– En Dubrovnik, si no es del comienzo es de los tiempos inmemoriales, se hablaba en serbio:  así tanto los plebeyos como la nobleza; así como en la casa, también en las calles y la vida publica, sin dejar a fuera en la comuna, el serbio fue la lengua en la que se discutía – escribe y demuestra Natko Nodilo en su obra „Prvi ljetopisci i davna historiografija dubrovačka” la cual publica en JAZU en Zagreb en el año 1883.

Pero Budmani
Pero Budmani

De todas maneras, la prueba de que allí vivía el pueblo serbio y que la lengua en la que hablaban en Dubrovnik era el serbio se puede encontrar en el monumento de Meda Pucić en el lado del Miklošić „Monumento Serbica”, en las historias de Kalaja y Majkov, en los escritos de Račko, Matković, Kukuljević, Nodilo y muchos otros. Los literarios usaban el nombre “eslavo” porque es el sinónimo para el serbio.
Es entendible que en la Croacia de hoy de acuerdo a los escritos de Slobodan Jarčević, la aspiración de este juzgamiento científico podría derribar toda la base de la historia croata y sobre todo a esta ciudad que lleva en sus venas la cultura y el legado serbio. Eso no les conviene ya que los documentos de la Republica de Dubrovnik demuestran que la lengua oficial de esa república fue el latín pero al lado de el esta el idioma nacional a veces como el serbio y otras como el ilirio, como también a veces eslavo o vlajo, pero nunca como la lengua croata.

Medo Pucić

En su obra  „Pokret Srba katolika u 19. veku” (“El movimiento serbio en el siglo 19”), Tatjana Rakić explica que los eslavos, aceptando la cristiandad dividieron en el este Ortodoxos y en el oeste Catolicos. Los serbios en Dalmacia y Croacia formaron la frontera militar en el limite del imperio Austrohungaro y el imperio Otomano. Desde entonces hasta la caída de la república Veneciana en el año 1796, la iglesia Catolica llevaba la palabra principal por lo que a los Serbios les prohibía abrir sus escuelas y formar clubes, es decir, fueron obligados a escribir y formarse según el dogma catolico. Algo parecido realizaba Austria, es decir Austrohungria, la cual en el año  1867, junto con sus políticas imperialistas expandía la serbofobia y cuidando y propagando la cultura croata en lugares donde nunca existio.

Mato Vodopić

De todas maneras, la agresiva expansión del catolicismo en los países serbios, en las costas del mar Adriatico y su interior, en primera medida gracias a la dominacion del Vaticano, Venecia, Húngara y Austria, dejó sus consecuencias. Así es como, por ejemplo,entre los católicos de Dalmacia, Slavonia, Hercegovina, Bosnia y Dubrovnik, quienes en las primeras 20 centurias se sentían y declaraban como Serbios, ese sentimiento fue totalmente borrado.

Y junto a eso, las huellas de las raíces serbias en Dubrovnik y sus alrededores hoy en día esta progresando.  Así son, por ejemplo, los Konavljnani en los tiempos antiguos tenian a sus curas casados, lo cual fue la caracteristica de la iglecia Ortodoxa, mientras a sus mujeres las llamaban Popadia. Mas tarde, cuando aseptaron las tradiciones latinas, con sus nombres fueron señalados sus madres e hijas. En los cementerios en Popović,  Vignjima y  Lovorno  podemos encontrar los antiguos escritos serbios y el legado de las Slavas que celebraban – Nikoljdan, Miholjdan, Mitrovdan, Lazarevu subotu…

Ivo Vojnović

Hasta el siglo 19 fueron guardados los nombres de los cerros y valles, en los Konavi desde los tiempos inmemoriales se escuchaban las canciones tocadas por el instrumento Gusle y las canciones nacionales serbias. Hasta las bodas fueron celebradas según las tradiciones serbias. Por lo tanto su origen serbio con ganas lo mostraban casi toda la elite de Dubrovnik, quienes constantemente decian „baška vjera, baška narodnost”.
Los nombres de los santos y sus santorales eran celebrados de igual manera que en otras partes donde vivían los serbios. Las mismas costumbres eran celebrados la navidad, Djurdjevdan  y la pascua de resurrección…  El obispo de Dubrovnik Mato Vodopić, en su novela „Marija Konavoska” publicado en Zagreb en el año 1893, escribe que la slava es una linda costumbre y que “junto a la alegría y la gloria al Dios se celebra y toma hasta el ultimo vaso”. Se protejia el espíritu nacional, la literatura, canciones a los héroes y las líricas, cantos junto a las gusle, por eso no era de extrañarse ver ese sentimiento de patriotismo serbio en los escritos de los poetas y escritores de Dubrovnik.

San Vlaho, defensor de Dubrovnik

Esta claro que durante mucho tiempo los serbios catolicos en Dubrovnik que la religión no los separe del sentimiento nacional. Lucharon por serbia a vivas voces, con la literatura, cultura, diarios y fundando diferentes organizaciones sociales. Trabajaban en ello a pesar de la contradicción del Vaticano y su constante por siglos duradero esfuerzo para enterrar las raíces serbias y convertirlos en croatas. Muy pocas veces lo hacían con la fuerza policiaca y militar, lo cual mostró su climax en ambas guerras mundiales.

Por el otro lado, la república de Dubrovnik durante mucho tiempo se rehuso a unirse al pais Croata porque consideraban que no tenian nada con ellos, que la religión que compartian no tenia nada que ver con la nacionalidad. Por lo tanto, hablaban, los católicos son los Alemanes, Italianos, Españoles y muchos otros pueblos, pero a nadie se le ocurre por eso considerarlos como Croatas.

Orlando, la persona mas famosa en Dubrovnik

Pero, la iglesia Católica nunca se rindió para convertir a los serbios en croatas y eso fue hecho de diferentes maneras, incluyendo robos sin verguenza. Cientos de canciones, líricas y cantos épicos nacionales serbios que juntaron los Serbios Catolicos con el tiempo se convirtieron en la herencia cultural croata. Asi es por ejemplo, la madre Croacia a finales del siglo 19 publico “las canciones nacionales croatas”, lo cual produjo un rechazo por parte de los Serbios católicos.  Eso llevo al hermano poeta Ivo Vojnović, Luja,a escribir en el diario serbio „Dubrovnik” la desaparición de los Serbios católicos. Lamentablemente eso al final con el tiempo se convirtió en la verdad.

La desaparición de los Serbios catolicos en Dubrovnik llego luego de la Primera Guerra Mundial, cuando la prensa serbia dejo de defender los intereses serbios y eso con la mayor sorpresa con las ordenes llegadas directamente de Belgrado. „Srpska dubrovačka štamparija” (“imprenta serbia de Dubrovnik) cuyo dueño era A. Pasarić sobrevivio la guerra pero se quedo sin su nombre serbio y paso a llamarse „Jugoslovenska štamparija” (imprenta Yugoslava).

Monumento al serbio Marin Držić

Hasta la Segunda Guerra Mundial aumentaba la población católica junto también con todos los demás, quienes cultivaron otras creencias políticas. Así con el tiempo, comenzaron a igualar a los católicos  con los Croatas y a los Ortodoxos con los Serbios, no importando como ellos se sentían o identeficibaban. Incluso en el año 1938, el párroco de Dubrovnik Božidar Mitrović escribió al de ese entonces presidente del  gobierno del reino Yugoslavo un memorándum en el cual explicaba la difícil situación por la cual estaban pasando los Serbios en Dubrovnik.
– Antes de la guerra – escribe Božidar Mitrović – los Serbios Ortodoxos junto a los católicos representaban una gran unidad, así que en el edificio de la comuna siempre se veía flamear la bandera Serbia. Hoy ya no es así. Los Serbios que viven en Dubrovnik son expulsados y contra ellos diariamente aparecen una serie de mentiras y engaños.

Lamentablemente, el gobierno desecho inmediatamente ese memorándum y se olvido de el. Los serbios catolicos luego de la Segunda Guerra Mundial comenzaron a declararse como Yugoslavos, cayando sus ideologías serbias y con el tiempo pasaron a ser llamados Croatas. Hoy es muy raro escuchar que se mencionen Serbios católicos, ya y los mas prominentes de la elite del antaño, quienes llevaban los movimientos serbios en Dubrovnik y Dalmacia, hoy en día se encuentran en el Lexington de los escritores croatas como si ellos hubiesen sido de nacionalidad croata. Pero no lo son.
Es por eso, sin nada mas, tenemos el deber de por lo menos resguardarlos nombres de los hombres que dedicaron toda su vida para defender y cuidar el legado del nombre serbio y no olvidar a quienes invirtieron una enorme energía para demostrar que son de origen serbio sin importar la religión a la cual pertenecían. Por lo menos deberíamos mencionarlos en todas las historias literarias serbias o en los léxicos, ya que la literatura de Dubrovnik, en verdad y en gran medida corresponde a la literatura Serbia.
Escrito por Vlada Arsić

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