Décimo aniversario de la retirada del contigente ruso en Kosovo II

470

La partición de Serbia y la situación en Kosovo

En primer lugar, a Belgrado. La iniciativa estratégica se disolvió poco a poco, el control del espacio aéreo serbio lo asumió la OTAN, y el aeródromo de Slatina, “la puerta aérea a Kosovo”, muy pronto pasó a manos de los separatistas albaneses.

rusos ayuda

Así empezó el transporte aéreo regular, tanto militar como de pasajeros y de carga, por toda Europa, en los que Rusia prácticamente no participó ni tuvo influencia alguna en él, aunque su comandancia militar y los controladores aéreos permanecieron en el aeródromo.

En Kosovo, a pesar de la presencia de un contingente militar compuesto por 40.000 efectivos procedentes de 32, las fuerzas de seguridad de la ONU, la misión de la OSCE y otras organizaciones internacionales, floreció el narcotráfico, continuaron los robos y los ataques a mano armada contra los civiles de las aldeas y los poblados serbios, los incendios de casas y los expolios, el contrabando de armas y municiones.

Aunque el Ejército de Liberación de Kosovo estaba formalmente  disuelto, como si sus armas hubiesen sido entregadas a los almacenes centrales, las formaciones armadas ilegales continuaban presentes en forma de destacamentos para el combate en situaciones extraordinarias y se convirtieron en la columna vertebral de las redes criminales de carácter monoétnico. El sistema judicial no funcionaba. O, mejor dicho, simplemente se tapaba los ojos ante los numerosos crímenes.

rusos

En esos años estuve más de una vez en Kosovo y los pacificadores rusos contaban bastante a menudo a este reportero de guerra sobre cómo, poniendo en riesgo sus vidas, detenían a contrabandistas, hombres armados de nacionalidad albanesa que atacaban casas serbias, los llevaban a las comisarías de policía locales y al cabo de un tiempo se los encontraban de nuevo en las carreteras, puestos en libertad por el tribunal previo pago de una multa insignificante, a veces incluso ni eso.

¿Cómo se podía combatir la criminalidad en tales condiciones? Es un misterio. Tanto es así que las estructuras burocráticas de la ONU y la OSCE, como el comando de KFOR, preocupados únicamente por su propio bienestar, hicieron todo lo posible para no tomar decisiones de gran calado, “no avivar” las revueltas de la población predominante en la región, daba impresión de que todo allí “se construía sobre la base de los principios de la democracia paneuropea y el derecho humanitario”…

Nuestro país, como afirmaba el general Andréi Nikoláiev, presidente del Comité de la Duma para la Defensa, ya no podía apoyar este mito, y además ya no había ninguna necesidad para ello.

Sería equivocado afirmar que la estancia del contingente militar ruso en la zona de Kosovo y Bosnia-Herzegovina fracasó en su misión de mantenimiento de paz. Sería injusto y deshonesto.

Muchos santuarios ortodoxos de Kosovo y Metojia fueron salvados y protegidos de la profanación por los pacificadores rusos. Defendían de los bandidos las aldeas y casas serbias en las zonas bajo su responsabilidad, pero también las albanesas. Acompañaban a los niños cuando iban y volvían de las escuelas, desminaban los bosques, los campos y los prados, patrullaban las carreteras y brindaron también otro tipo de ayuda humanitaria a los habitantes de la región.

Y por el hospital militar ruso en Kosovo Polje, que funcionaba bajo la bandera del Comité Internacional de la Cruz Roja, fueron atendidos varios miles de pacientes, incluidos militares de la OTAN. Con razón estaba considerada la mejor institución médica de KFOR. Pasé unos días en este hospital y vi con mis propios ojos el agradecimiento con el que los lugareños trataban al personal.

Anterior

Comentarios

SIN COMENTARIOS