Belgrado para descubrir

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Aunque sus calles guardan milenios de historia, hace poco tiempo que la capital de Serbia es considerada un atractivo turístico y uno de los destinos emergentes de Europa.

Este país balcánico, y sobre todo su capital, Belgrado, atrae hoy a turistas experimentados que sienten curiosidad por conocer nuevas propuestas, y también a jóvenes que buscan lugares para la diversión a buenos precios. Lento pero seguro, el país busca transformarse en un destino atractivo aprovechando una riqueza histórica milenaria, que se complementa con bellezas naturales y un pueblo amable con los visitantes.
 
Es un territorio de culturas antiquísimas, tierra de frontera de grandes imperios históricos, que han dejado sus huellas, pero al mismo tiempo han dado lugar a una diversidad y mixtura única. Belgrado posee una mezcla de estilos y en cada lugar esconde historias más que interesantes como la del parque de Kalemegdan, construido sobre un enclave a más de 100 metros de altura donde confluyen los ríos Danubio y Sava, un lugar estratégico para la guerra, hoy transformado en un inigualable mirador de la ciudad. Por sus muros pelearon celtas, romanos, griegos, turcos, austrohúngaros y la lista sigue, en este escenario de más de 100 batallas.
 
Zemun, un pueblito de casas bajas, guarda el encanto de cuando era una pequeña ciudad austrohúngara
 
Tal vez la imagen más famosa de Belgrado es la Puerta del Reloj, punto de ingreso a la parte principal de la fortaleza. El museo militar es otro de los imperdibles de este lugar por la gran exhibición de artículos castrenses de años inmemoriales.
 
Otras visitas a realizar son el Museo de la Fortaleza, el zoológico (que el director serbio Kusturica inmortalizó en su película Underground), la torre de Nebojsa, uno de los pocos monumentos medievales que se conservan, y la iglesia de Ruzica, reconstruida en el siglo XIX sobre un destruido templo medieval y que fue renovada en 1925 con objetos de la primera guerra mundial.
 
De otro estilo, otra iglesia para concer es la Petka, muy popular por una fuente a cuya agua se la considera milagrosa, según una leyenda del lugar. Tanto es así que dentro del templo se venden pequeñas botellitas con agua de la fuente que prometen ayuda para las personas con problemas de fertilidad.
 
Desde Kalemegdan se va hacia la ciudad vieja, la Stari Grad, con agradables peatonales por donde caminar, ver gente, comer, tomar un café, comprar suvenires y pasar un muy lindo momento, sobre todo en los meses de verano. La ciudad vieja está atravesada por un ancho bulevar, el Knez Mihailova, con varios edificios históricos, tiendas, cafeterías, y de todo para ver y disfrutar, que desemboca en la Plaza de la República, el centro neurálgico donde se encuentra el Teatro Nacional y el Museo Nacional, un lugar interesante donde descubrir tesoros arqueológicos de las diferentes civilizaciones que marcaron a estas tierras.
 
Dependiendo del tiempo que se disponga, se puede sumar al viaje un recorrido por el barrio de Zemun, un pueblito de casas bajas, que antiguamente llegó a ser una pequeña ciudad austrohúngara y en cuyas calles empedradas y su simpática arquitectura aún se respira un aire de ese pasado. Es un buen plan llegar al lugar, conocido por el hotel Yugoslavia que recibió el impacto de dos misiles en 1999, en la tardecita y noche para disfrutar de los pubs y restaurantes flotantes sobre el Danubio.
 
Otros lugares que se pueden conocer son:
 

Iglesia de San Sava

Es el templo más grande del mundo de la iglesia ortodoxa, del nivel de la Hagia Sophia, de Estambul. Por haber sido construida en una colina, se disfruta de una hermosa vista de toda la capital de Serbia. Aunque comenzó a construirse hace más de 80 años, el interior del templo no ha sido finalizado.
 

Mausoleo de Tito

En el mapa figura como “La casa de las Flores”, un nombre particular para una tumba. Aquí se encuentran los restos del Josip Broz Tito, quien gobernó la extinta Yugoslavia desde la segunda guerra mundial hasta su muerte en 1980. El mausoleo y otros dos edificios forman el Museo de la Historia de Yugoslavia.
 

Museo Tesla

Uno de los museos más populares es el de Nikola Tesla, hijo de padres serbios, inventor de la revolucionaria bombita de luz sin filamento que se usa hasta el día de hoy. En el museo se muestra la vida y obra de este peculiar ingeniero, en donde se exhiben más de 160 mil documentos, libros, objetos, fotografías, y aparatos originales.
 

Barrio Skadarlija

Es el barrio bohemio por excelenencia desde el siglo XIX. Hoy le llaman el Soho de Belgrado, aunque otros lo asemejan más al francés Montmartre. La movida está sobre la calle Skadarska, donde pasear y disfrutar de performances callejeras. Es una zona muy interesante para almorzar, ver el movimiento de la gente local en sus días de trabajo y degustar en sus cafés tradicionales bocados serbios típicos.
 

Playa en Ada Ciganlija

El ser humano se las ingenia para pasarla bien, y en el río Sava se encontró esta porción de tierra que se transformó en el balneario de Belgrado. Playa, arena, sol y mar, y una vida nocturna que buscan muchos europeos, en plan relajado, divertido y económico.

Ada Ciganlija
 
Fuente: elobservador.com.uy

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