JASTREBARSKO – El único campo de concentración que se creó exclusivamente para niños y se encontraba en el territorio del Estado Independiente de Croacia

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El 12 de julio de 1942 en Jastrebarsko, cerca de Zagreb, se formó un campo de concentración ustasha para niños, el único en su forma en la parte de Europa nazi y el resto del continente devastado por la guerra.

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Escribe: Jelena Mihajlović

Traducción para Serbios Unidos por Sanja Bojić

En el Estado Independiente de Croacia existían más campos de concentración, campos de muerte, y algunos de ellos en sus complejos tenían departamentos para niños, como los de Stara Gradiška, Jasenovac, Uštica, Jablanac; Gornja Rijeka cerca de Križevci y Lobograd en los que, según investigaciones incompletas, sufrían niños,  de los que 42 791 eran serbios, 5 737 romaníes y 3 710 judíos.

La particularidad del campo Jastrebarsko, incluso entonces, para un mundo fascista, y de formar un campo de muerte, es que este campo se creó exclusivamente para niños, presos adultos no había ahí.

Este fenómeno de crueldad parece ser manifestado precisamente como resultado de cobardía y traición del Estado Independiente de Croacia, que tendía a la creación de campos de concentración similares, persecución, destrucción de la propiedad, en general, a la negación de derechos humanos a todo aquello que no demostraba ser buen ciudadano del Estado, las actividades sin escrúpulos en todos los ámbitos con el fin de destruir cualquier posible germen que podría guiar a la libertad y liberación.

Los niños de este campo, hasta el momento en que la humanidad de algunas personas comprometidas en la lucha para rescatar a los que tuvieron un poco más de fuerza de vida o suerte de sobrevivir al terror, eran totalmente dejados a sí mismos, precisamente, a la merced de las monjas que se dedicaban a cuidar de ellos bien. Pero vamos paso a paso, a través de  datos disponibles y conocidos.

“Campo de ustasha para niños en Jastrebarsko, se estableció por orden de Ante Pavelić, jefe de EIC (Estado Independiente de Croacia) para los niños de Kozara.” Se dice en el artículo sobre el sufrimiento de los niños de Kozara publicado en la página web de la Asociación para la verdad acerca de Jasenovac.

Es cierto eso, sin embargo, no debería olvidarse de que en este campo no sufrieron solamente los niños Kozara, sino también dejaron sus huesos los pequeños de Lika, Banija y Kordun, tal y como está grabado en el monumento en Jastrebarsko erigido en honor de las víctimas. No se pueden olvidar los niños valientes de Knin, de Vojna Krajina, parte defensora cuyas murallas servían como preservación de serbios durante la época de dominación turca, y que hoy en día se está cayendo en olvido.

Niños serbios en el campo de concentración
Niños serbios en el campo de concentración

Nos testimonios de abuelos y abuelas mayores de estos lugares nos cuentan, aparte de pogrom que sucedió durante la independencia infame del país, sobre la completa destrucción y erradicación de pueblos serbios, a los que después sus propios habitantes, que pasaron sus infancias allí, no podían reconocer. No se pueden olvidar los niños de estos pueblos, pequeñas víctimas que se sufrieron terribles cosas por el clero católico y el EIC, justo por estas razones, cuando hoy en día parece que Krajina ya no tiene sus defensores.

Campo de concentración ustasha para niños – Jastrebarsko

Fundado el 12 de julio de 1942, el campo de concentración Jastrebarsko funcionaba menos de un mes y medio, mejor dicho hasta el 26 de agosto de 1942. Las ambigüedades, inconsistencias y claridad incompleta – tal es el estado de los datos disponibles. Es comprensible, por supuesto, debido a la falta de colecciones de datos sistemáticos. Intentaremos al menos parcialmente sistematizar los datos que encontramos. Es correcto que el campo se estableció en esa fecha y la fecha de su desaparición, sin embargo, hay que ordenar algunos datos, lo mejor que podamos. Así que, el campo Jastrebarsko estaba ubicado en tres lugares de la ciudad, casi en el centro de la ciudad, en la antigua finca de los Erdödy. Sin embargo, debe tenerse en cuenta la existencia de otro campo, situado en el pueblo de Reka a 3km de la ciudad.

La primera ubicación es en el punto donde hoy se encuentra el monumento al sufrimiento de los niños en el cementerio de Jastrebarsko, respectivamente, en el campo situado junto a ferrocarril que lleva a la estación de trenes, al lado del cementerio de hoy, un poco antes del monasterio franciscano e iglesia de Santa María.

Niños serbios en Jastrebarsko 1942
Niños serbios en Jastrebarsko 1942

Los niños mayores, que tenían entre 10 y 14 años, fueron alojados en el edificio de suministros de la iglesia, previamente abandonados cuarteles italianos. Era un lugar de re-educación de niños para convertirlos en  juventud ustasha, un lugar de aprendizaje de canciones ustasha, del trabajo forzoso en la economía de la iglesia, un lugar de tortura y castigos crueles. Los niños que estaban aquí, vestidos de negro con capuchas en cabezas,  con la letra U cosida, estaban predeterminados a convertirse en los nuevos “jenízaros” ustasha.

El resto de niños de esa edad, mayormente niñas, fueron alojados en el antiguo convento franciscano, sólo cientos de metros del otro departamento del campo,cuyos edificios hoy en día no existen. Las muchachas aquí eran obligadas a trabajar pero también a orar regularmente e ir a la iglesia, porque la re-educación aquí se sobreentendía igualmente.

Actas de la existencia del campo – ¿dónde están?

Este monasterio fue abandonado por los franciscanos en 1982 cuando lo alquilan los cistercienses,y por qué razón no lo sabemos. En la placa memorial de hoy que está delante del monasterio y de la iglesia, que se encuentran al lado del otro en la misma finca, está la placa con la corta historia y puntos de interés de este monasterio, sus valores históricos, culturales y artísticos incontrovertibles, sin embargo, no pone ni una sola palabra sobre la parte histórica del monasterio relacionada con el destino de los niños de otras religiones.

Lo que sí se puede aprender sobre la historia del monasterio y de su impacto en la ciudad es que, mediante la influencia de los franciscanos de este monasterio, la influencia al aspecto barroco de algunas partes de la ciudad es notable, en la cultura de la música también, ya que la escuela de música de Jaska es prueba de esto.

En posesión del monasterio durante el liderazgo de los franciscanos, se encontraban muchas obras de arte, esculturas, pinturas, una biblioteca con libros y documentos valiosos, e incluso unos raros y valiosos ejemplares de incunables. El monasterio también poseía un órgano el año 1690. Con la partida de los franciscanos la parte del tesoro fue llevada, pero hoy hay una iniciativa para conseguir el tesoro de vuelta aquí y para que los franciscanos reinicien su actividad otra vez.

No ha sido posible verificar si dentro del monasterio existen o no datos escritos sobre la influencia de los franciscanos en esta re-educación de niños, o algunos documentos que testificarían la existencia del campo de concentración. En un intento de enterarnos de algo por lo menos, entramos al patio, patio tranquilo y pacífico hasta cierto punto.

Logramos tomar solo unas fotos antes de que nos sorprendieron unos ladridos, y dos perros negros corriendo hacia nosotros. “Ojos temerosos son grandes”, así que en este caso los perros parecían el Cerbero con dos cabezas en el crepúsculo. Ingenio no faltaba, la bicicleta sirvió como retiro perfecto, y justo cuando el corazón se nos paraba, se detuvieron, ya sea por la llamada del hombre al que notamos más tarde, y al cual debido al temor ni siquiera escuchamos, y tal vez no había nada que escuchar, no estamos seguros. Sin embargo, parecía que los perros estuvieron entrenados sólo para asustar, no hacer daño. Para justificarlo, está el hecho de que la puerta estaba abierta, y que ellos no salían fuera, aunque cuando volvimos a intentar entrar estaban esperando con cuidado.

Castillo de Jastrebarsko hoy
Castillo de Jastrebarsko hoy

La verdad y la propaganda del campo de concentración

Propaganda periodística fascista-clerical del EIC de entonces, a su vez afirmaba que en estos lugares de la ciudad se alojaban niños para recuperarse de la esclavitud de partisanos y que de ellos cuidaban monjas. En la entrada del campo, rodeado de alambre se hallaba un nombre inocuo – Planta de niños.

La verdad, sin embargo, la conocían las víctimas y otras personas humanas, las mujeres que aceptaron a los niños en la vía ferrocarril que pasaba por Sisak, Samobor, Jasko y otros lugares, salvándolos de garras de los ustasha, hasta que aquello le fue prohibido directamente, bajo amenazas de castigos personales y familiares, a aquellos que se atrevieron a aceptar cualquier niño serbio, o por el miedo provocado por las historias que circulaban sobre el castigo de esos croatas “malos”.

Según los datos, en este campo fueron matados cerca de 700 niños. El número exacto, por supuesto, sigue siendo cuestionable.

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Libertad para niños. ¿Completa o sólo parcial?

La libertad para los más fuertes llegó el 26 de agosto de 1942, cuando la IV Brigada de Kordun, liderada por Nikola Vidović, a las 5 de la mañana empezó el ataque a Jastrebarsko.

Los partisanos destruyeron bastión ustasha, la gendarmería, pero la destrucción de otra ubicación resultó ser mucho más significativa. La destrucción de la estación de trenes, el medio más eficiente de transporte de armas, municiones y en este caso de niños, que llegaban a conocer la muerte incluso durante la llegada al campo, en vagones sin aire, resultó ser uno de los momentos más importantes para el desmantelamiento del campo.

La IV Brigada de Kordun tomó Jastrebarsko, liberó a los presos, encontrando ahí sus hijos o hijos de sus cercanos, tras desmantelar la ubicación del campo en esta ciudad.

A los varones mayores, 727 exactamente, los partisanos llevaron consigo, mientras que a niños más pequeños tuvieron que dejar.

Los niños que no tenían fuerza para el largo regreso a casa, se quedaron en los pueblos de los alrededores, y algunos, de acuerdo con los datos existentes, unos 500 acogió la organización Caritas católicas o las personas de Jaska y aldeas de alrededores, o fueron enviados en trenes para ser recogidos y acogidos en familias croatas.

Sin embargo, algunos niños, más adelante en la ofensiva croata fueron devuletos de nuevo, pero no hay tales datos seguros, excepto testimonios y fuentes no confirmadas.

Tal vez pasaron por lo peor los niños del complejo de campo de concentración Jastrebarsko, si es que así se puede decir, los niños que  estuvieron en el campo del pueblo Reka, debido a que los partisanos desconocían esta localidad, a 3 km de la ciudad, ya que en la liberación de la IV Brigada de Kordun no había esperanza ni libertad para ellos.

El campo de Reka fue fundado como un tal alivio para el campo de ciudad, ya que había tantos niños que incluso se dice que ahí murieron cerca de 2000 niños, hallados en establos, y por tanto muchos más que en el campo en Jastrebarsko.

Niños serbios vestidos como Ustashas
Niños serbios vestidos como Ustashas

¿El olvido o el oculto sistemático de la verdad?

La ubicación de este campo no pudimos visitar y explorar si hay restos materiales, placas memoriales, y hay que decir que incluso las generaciones mayores de Jaska, quienes están familiarizados con la verdad de la existencia de los campos, cuyos familiares participaron en la liberación del campo, no recuerdan para nada el campo en Reka.

Si este es el resultado de la propaganda se ha mencionado anteriormente, llena de acontecimientos reprimidos, obstáculos para difundir la verdad entre el pueblo, sólo podemos adivinar y especular, porque todavía existen las memorias de los ciudadanos, la pregunta es qué es lo que hacen los gobernantes para que desaparezcan por completo. Una cosa es cierta, generaciones con recuerdos vívidos de estos acontecimientos se están yendo, y quién, en qué modo, y por cuáles razones retomará  acontecimientos de esa época, es la pregunta que sigue en el aire.

Fotografías, testimonios, documentos sobre estos horrores todavía existen y pueden arrojar más luz sobre el alcance de estas atrocidades. Tal vez ellos con su horror, vívidas descripciones de crímenes, traigan más conciencia,  atención y  responsabilidad para los demás, no sólo individuos.

Niños en Pequeña Gradiska
Niños en Pequeña Gradiska

Un campo para niños más pequeños

La tercera ubicación del campo en Jastrebarsko para los más pequeños, algunos casi arrancados del pecho de su madre, se encuentra en el monumento histórico de la ciudad (mencionado al principio del informe), en las murallas construidas en el siglo XV, maravilloso castillo pero ahora completamente ruinosa edificación de los Erdödy.

En viejos, húmedos cuartos de piedra estaban colocados alrededor de 200 niños, según datos conocidos, quienes por estas circunstancias, negligencia, mala alimentación, abusos, palizas y enfermedades, disentería que se desarrolló, morían a docenas cada día.

Los campos en Jastrebarsko dirigían las monjas del monasterio de Santo Pablo, mientras que la directora era la monja Barta Pulherija. Todas las ubicaciones del campo aseguraban los ustasha, y los resultados de dicha guardia y re-educación cuenta en miles, más bien, se dice que 3 336 niños murieron en el campo de Jastrebarsko, número total de todos los lugares.

Hoy en día, incluso en este lugar, en la placa puesta al lado del castillo en ruinas no se dice nada acerca de estos eventos, ni su uso vergonzoso.

El dinero para la revitalización del castillo la ciudad no tenía, así que solicitó fondos de la UE, concretamente para el proyecto “Patrimonio histórico despertado”, donde como condición para la financiación es la documentación completa del castillo. Queda por ver si la verdad podría revitalizarse con el castillo restaurado, y si será una “historia despierta” para el recuerdo duradero de la verdad sobre este crimen.

Un testimonio mórbido de la muerte

Uno de los testimonios del número de muertos, que hasta hoy sorprende con su morbilidad, son los recortes, facsímiles de periódicos del diario de sepulturero urbano, Franjo Ilovar, que registra cada niño fallecido, en números, y con frecuencia sólo con muescas, por una sola razón.

La minuciosidad de este hombre muestran registros cuidadosamente manejados de cada muerte, es decir, de los ingresos realizados mediante ellos. Era responsable de visitar a diario ubicación del campo y tomar los cuerpos de niños muertos o asesinados, transportarlos en su coche y enterrarlos lo más lejos posible del cementerio de la ciudad, según las instrucciones de las monjas, ya que según sus palabras “los hijos de bandidos no son dignos de entierro cerca del mundo católico “.

Ilovar contaba cada una de las muertes, porque le pagaban para cada cuerpo. En sus diarios pone: “Avance recibido para excavación de tumbas, 10 000 kunas para 100 niños enterrados”. A continuación, pone: “Factura para el entierro de niños – 243 cuerpos 150 kunas – 36 440 kunas”.  Mantuvo este cálculo desde el 22 de julio de 1942, indicando que únicamente en ese día murieron 107 niños, hasta octubre de 1942, cuando deja constancia: “768 niños en total, 26 de octubre de 1942”.

Datos, horribles testimonios del diario de este hombre muestran que, según sus datos, el campo no fue disuelto, como hemos dicho anteriormente, y según las fuentes predicen sólo un mes y medio, sino dice que el sufrimiento en su  organización siguieron existiendo.

Entonces, ¿eran estos los sufrimientos de niños del campo de Reka, cuya existencia no conocían los partisanos y por lo cual los niños de este campo no fueron liberados, así que 2000 de ellos fueron dejados a la muerte? ¿O era este pueblo demasiado alejado para llevar un carrito cada día con los cuerpos de niños muertos, para enterrarlos en el cementerio? Entonces, ¿se enterraban niños en otros lugares? Ni siquiera estos números sobre entierros concuerdan con todos  los muertos.

¿Quién más enterraba niños y de qué forma? ¿Se llegó a refundar el campo en otro lugar o los niños desaparecían sin rastro bajo el rápido movimiento de “destripadores de serbios”? Aún quedan preguntas…

Horribles sufrimientos de niños. Métodos de re-educación, intentos de ayuda

Los horrores de castigos crueles como “ático y agua salada”, “krampus”, “de rodillas en la arena”, de los cuales los niños morían en masa o estaban en el punto de enloquecer, dejaron una marca indeleble en la memoria de los supervivientes. El castigo más grave, sin embargo, por sus testimonios era enterrar a los niños sin nombre, a sus amigos.

Descubrir al menos el número aproximado de los muertos, echar un vistazo en el interior del castillo y su secreto, donde en la actualidad, excepto serpientes, lagartos y plantas parece que no hay nada, no sólo por barrotes de hierro (como en nuestro caso) por donde los niños podían solamente mirar la libertad y la vida, es la deuda que tenemos hacia víctimas inocentes de estos monstruosos acontecimientos.

Otro dato importante a mencionar, es que hubieron intentos de ayudar a estos niños. La humanidad y la extraordinaria valentía de cierto número de mujeres, alrededor de 26 enfermeras de la Cruz Roja, dirigidos por Tatjana Marinić, rescataron algunos cuantos niños. En la lucha por la vida de los niños se unieron los residentes de Jaska, así como algunas personas de la vida pública. Algunos de estos hombres y mujeres valientes después fueron ejecutados por los ustasha por tales actividades.

Opiniones y verdad

Una opinión pública sobre este tema hoy en día no tenemos. Para cualquier conclusión más seria debería pasar más tiempo pensando e investigando, pero lo que todavía deja una impresión duradera revisitando esta ciudad, una cosa tal vez bastante trivial, es el nombre de la calle que se resiste al cambio oficial en los últimos 10 años.

Ni partisano, ni ustasha, ni miembro de HSS (Hrvatska seljacka stranka), Franjo Brezar, un ciudadanos normal y corriente de Jaska, campesino y patriota de su país que sin reservas ayudaba en su liberación, dándole hasta su vida (fue ejecutado el 4 de agosto de 1942 en Maksimir cerca de Zagreb), sigue adornando las placas con su nombre de las casa de Jaska, en vez del nombre de Franjo Tuđman, tal y como delega el país, dejando así una ventana abierta para la verdad y libertad.

Aquí dejamos un testimonio, mucho más importante de cualquier nuestra interpretación de datos existentes.

“Aquí yacen niños de Španovci y Turjak, Vojnić y Sovjak, Grđevac y Vojskova, Gudovac y Jablanica, Vrgin-Most y Miloševo Brdo; aquí yacen nuestros hijos, nuestros hermanos y hermanas. Los mataron, porque sus vidas proclamaron ser un crimen. Por estas tumbas en las que se encuentran Milorad Švraka de tres años y Ljubo Turudija de dos años de edad; Lazo Šokčević de cinco años y Radovan Stanić de cuatro años, donde permanecen Branko, Milorad, Persa y Slavko Babić, quienes todos juntos tuvieron 12 años; por todas las placas con números que llevaban colgados del cuello, enterrados con sus cuerpos y sus alas rotas; por escritos de Franjo Ilovar y lágrimas de Tatjana Marinić y todas las madres cuyos amados fueron rescatados; por el listado recién terminado de 11 000 niños matados de Kozara, yo les pido, en sus nombres y en nombre de mis amigos, cuyos sueños de niñez aquí se rompieron, no olvidarlo nunca. Nunca dejen de construir puentes de amistad, mis queridos pequeños amigos, puentes de hermandad y unidad, puentes gravadas en el tiempo en los que nunca más habrá tumbas pequeñas, marcadas y las que nadie pudo marcar.

Sean intérpretes de deseos de nosotros pequeños guerreros y presos: que todo ser humano ame, y que los niños en ese amor creen su mundo alegre bajo el cielo estrellado.”

Cuánto de estas intenciones y acciones, el rechazo del nombre de la calle propuesto por el estado, luego el deseo de víctimas de crímenes, dejan presente en la mente de gente que el estado a menudo, o casi nunca, no es lo mismo que sus habitantes, que sus intenciones están lejos de las de su gente al que “pertenece”, lo dejamos a la “maestra” historia a enseñarnos.

(Frontal.rs)

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