La literatura de Dubrovnik es literatura serbia

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Todos los escritores de Ragusa se sentían serbios y el más grande entre ellos, Ivo Gundulić, en su obra “Osman”, de 11 000 versos, la mayoría dedicó a serbios de Serbia, Macedonia, Hercegovina y Bosnia.

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Hoy en día, la mayoría de serbios se recela de sólo suponer que los pertinentes de la famosa aristocracia de Ragusa podrían ser serbios y que la República de Ragusa era una de los países medievales serbios. Por eso es fácil para Croacia apropiar la entera herencia y de Ragusa y de la República de Ragusa. Así fue robada la joya más valiosa de la corona literal serbia. Para ser devuelta, las instituciones educativas y culturales serbias tendrían que abrir una discusión internacional sobre este tema. Existen pruebas de sobra para el robo de los bienes intelectuales serbios de Ragusa. Ni hablar de lo serbio de la edad media, porque aquello entonces no estaba en contacto con la indoctrinación croata. Vamos a dar una vuelta a lo serbio de Ragusa en el siglo 19 y en las primeras décadas del siglo 20. Se cuidaba muchísimo. Entonces, bajo el nombre serbio, florecían organizaciones industriales, sociales, educativas y culturales en Ragusa y alrededores.

En 1874, en Ragusa se fundan: la Sociedad de canto “Sloga”, la Sociedad de trabajadores de Ragusa, la Junta musical de Ragusa, y en 1887 la Sociedad serbia raguseña.  Luego: la Juventud académica serbia y raguseña – en 1900, el “Alba serbia” – en 1901, la Sociedad gimnástica y aguileña “Dušan Silni” – en 1907, y la Herencia cultural serbia (Matica srpska) – en 1909. Las ediciones de libros y periódicos en alfabeto cirílico fueron editadas en las imprentas de Pretner y Mate Gracić.

Uno de los institutos de dinero más prestigiosos de Dalmacia era la Caja de ahorro serbia en Ragusa y la contribución muy importante al desarrollo industrial de Ragusa venía de la Alianza de sociedades agricultores serbias. Los periódicos más famosos de Ragusa eran “Ragusa”. Estos periódicos serbios seguían regularmente las actividades de todas las sociedades e instituciones serbias. Especialmente todos los años representaba las celebraciones del día de Sveti Sava.

La ciudad pequeña Cavtat, cerca de Ragusa, no se atrasaba en cuidar las instituciones culturales y educativas serbias. Los ciudadanos de Cavtat fundaron en 1904 la sociedad musical serbia “Zahumlje”. Los serbios de Cavtat empezaron una lucha contra los justicialistas croatas, proponiendo que se opusieran a este partido, juntos los serbios y croatas. Más tarde Cavtat dio a la cultura serbia y luego yugoslava: Valtazar Bogišić, Luka Zore, Ljudevit Vuličević, Vlah Bukovac, Frano Supilo y otros. A pesar de que la mayoría de raguseños eran católicos, ninguno de ellos no dudaba en su pertinencia a la nación serbia. Los raguseños más famosos dejaban rastros escritos de su nacionalidad, especialmente en obras de literatura. De esa manera el miembro de una de las familias más prestigiosas de Ragusa, Luka P. Primojević, en 1514, pidiendo al Senado que le permitiera abrir una imprenta, informaba que en ella iba a imprimir en el alfabeto serbio, aquel que utilizaban los monjes serbios y aquel en el que se imprimían libros en la imprenta de los Crnojević.

*Marko Murat: Llegada del imperador Dušan a Ragusa

 

Croacia, “un país muy lejano”

Mavro Orbin escribe sobre el ducado de Sveti Sava en Bosnia, y para Croacia dice que es “un país muy lejano”, dedicándole sólo unas diez filas. Ivo (Dživo) Gundulić, junto con varios versos dedicados a Croacia, en “Osman” todos los demás, y los hay 11 000, dedica a los serbios en Serbia, Macedonia, Hercegovina y Bosnia.

El diputado de Ragusa en París, Antun Sorgo – Sorkočević (1775-1841) publicaba en París el folleto: ”El principio y la perdición de la República de Ragusa“, en el que propuso que se unieran en un país, Ragusa, Boka Kotorska, Montenegro y Serbia. El folleto estaba prohibido en Austria.

El poeta de Ragusa, Medo Pucić, dijo que ”la ada serbia inspiraba a los poetas de Ragusa“ y él mismo escribió la canción ”A la tierra serbia vieja“ – en 1848. En aquel tiempo Georgije Nikolajević también dijo públicamente que los raguseños hablaban “el dialecto serbio, hercegoveño.”

 

El poeta de libertad y belleza

Al gran poeta de Ragusa, Ivo Gundulić, levantaron un monumento en 1892, a la propuesta de la Juventud serbia de Ragusa desde 1880. El Consejo Municipal de la ciudad aprobó la propuesta y decidió organizar una comité para celebrar el tricentenario desde que nació el poeta. En el Comité entraron serbios católicos y destacados partidarios de Yugoslavia: Medo Pucić, Pero Budmani, Ivo Kazančić, Mato Vodopić y Luko Zore. El 15 de agosto, el Comité envió la siguiente carta a Jovan Ristić, vicario del rey Aleksandar Obrenović: “ A nosotros, los serbios, los pechos se llenan de orgullo siempre cuando mencionamos nuestra vieja, tan glorificada Ragusa. Esta ciudad nuestra antes era primera entre nuestras ciudades: y por la educación y mercancía y política y riqueza, pero la mayor parte por su poesía. Muchas naciones más grandes de aquella época no tenían la ciudad que podría compararse con Ragusa. Ella, no solamente a sí misma, a su gente, sino al mundo – dio varias grandezas científicas. Pero todo esto no pasó llevando tanto a su gloria, como la elevaron sus hijos, conocidos en nuestra literatura como poetas de Ragusa.

La entera rueda de poetas nos dio esta célebre ciudad nuestra; sus nombres relucen con la luz brillante, que no se va a apagar mientras en la vida hay al menos un serbio. Primera estrella en este cielo brillante es Gundulić, que vio el mundo hace trescientos años y cuyo tricentenario celebramos ceremonialmente nosotros también, en Belgrado a fines del año 1887.

Hijo del noble serbio, criado en la libertad y riqueza, Gundulić se dedicó a la ciencia. De su alma joven empezó a salir la canción en versos, los más perfectos de aquel tiempo. Su obra poética fue amplia, pero se destacaban dos obras más célebres y famosas: “Dubravka” y “Osman”. En la primera celebra la libertad de su querida Ragusa; en “Osman” canta una canción de victoria de la cruz sobre medialuna y profesa el mejor futuro para su gente serbia.

Como siempre ocurría, a esta celebración serbia también llegó el censor austríaco, que echaba de discursos festivos todo aquello que hablaba sobre lo serbio de raguseños y dinastías serbias. Al censor austríaco ayudaban los miembros del Partido croata de derechos, antecedentes de la ideología de los ustacha de la Segunda Guerra Mundial. Ellos impedían la celebración.

 

La quema de las banderas serbias

El descuento con lo serbio en Ragusa, con las persecuciones de los serbios raguseños, empezó  después del atentado del miembro del movimiento “Joven Bosnia”, al heredero del trono de Austro-Hungría, Franc Ferdinand, en Sarajevo en el año 1914. Ocurrió “la Noche de cristal” en Ragusa, antes de aquella en Alemania y después del asalto de Zagreb a serbios y sus propiedades, en el año 1902. Las vidas de serbios en Ragusa corrían en peligro. Los soldados croatas, dirigidos por Nikša Svilokosi, destruían todo lo que era serbio en Ragusa: escuelas, periódicos, sociedades, pisos, objetos industriales, y otros. Quemaban las banderas serbias y rompían los símbolos serbios. En las habitaciones del “Dušan Silni” rompieron todas las muebles.

Dos días después, el 16 de julio de 1914, detuvieron al poeta Ivo Vojnović, escritor del drama „La muerte de la madre de los Jugović”. Fue expulsado a Šibenik y allí le cerraron con el serbio Onisimo Popović. Popović fue ahorcado en Šibenik. Por desgracia, dos décadas después, en 1941, los soldados croatas mataron al hijo de Onisimo, Mija. Ivo Vojnović murió en Belgrado en 1929 y fue enviado a Ragusa como apreciado príncipe serbio.

Uno de los últimos caballeros raguseños, Luko Bonić Bono, murió el 14 de febrero de 1940 en Ragusa. Fue enterrado en Lapad, al lado de los hermanos Pucić. La música civil serbia de Ragusa tocó: “Oye, trompetista de la Drina de batallas”. La corona del Club literal serbio de Belgrado llevaba el serbio raguseño Rafo Marić.

Así que, departe de la gente serbia, no hay ninguna otra que renunciaría al tesoro cultural de sus antecedentes. Aunque, ni serbios harán esto más; sus futuras generaciones. Sería loco renunciar a un tesoro cultural así, que los raguseños regalaron a su gente.

 

(cuando el 29 de julio de 1893 se abría el monumento a Gundulić en Ragusa – el rey Aleksandar Obrenović mandó las coronas de flores de todas las partes eslavas – los justicialistas croatas dirigidos por Franco, querían aprovechar esta celebración, así que Franco dio un discurso en el que dijo que vino para tomar Ragusa.

La turba de los justicialistas, antecedentes de los ustacha, daba un desfile por las calles de Ragusa, gritando: “Bajo los Serbios!”, pero como vinieron muchos serbios, los franquistas no lograron tomar Ragusa, y la guerra en las calles fue evitada gracias a que las delegaciones serbias no respondieron a las provocaciones vulgares. En esta ocasión se escribió este soneto, publicado en la revista serbia “Ragusa”)

Autor: Slobodan Jarčević

Traducido al español por Miljana Miletić

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