La persistencia de la ola de frío en Europa eleva aún más la alerta para los refugiados

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La amenaza de la ola de frío polar procedente de Escandinavia que ha causado más de 30 muertos en Europa este fin de semana persiste para los refugiados que acampan a lo largo y ancho del continente, según ha alertado Médicos Sin Fronteras (MSF). Docenas de migrantes afganos y paquistaníes acampaban este lunes en tiendas de campaña en el norte de Serbia a temperaturas de 20 grados centígrados bajo cero, según la organización. Esperaban su turno para entrar en Hungría. En la capital, Belgrado, unos 1.500 migrantes se guarecían del frío en almacenes abandonados en pleno centro de la ciudad. “La gente está sufriendo, y cogen muchas infecciones respiratorias”, ha contado a Reuters Milana Radosavljevic, una doctora de MSF. Los cuerpos de tres migrantes (dos iraquíes y un somalí) han sido hallados cerca de la frontera turco-búlgara, según la cadena británica BBC.

Las bajas temperaturas también han afectado a los solicitantes de asilo en Grecia, donde hay más de 60.000, y muchos de ellos han sido trasladados a casas prefabricadas y tiendas con calefacción. Las islas helenas están inusualmente cubiertas de nieve y la temperatura no subió de cero grados en la capital, Atenas, durante el pasado fin de semana. En el campo de Moria, en la isla de Lesbos, más de 2.500 personas viven en tiendas de campaña, sin agua caliente ni calefacción, incluyendo a las mujeres, niños y discapacitados, según Apostolos Veizis, de MSF. 

El transporte y la industria, afectados por la nieve en Europa y Turquía

La ola de frío polar ha obligado a tomar medidas extraordinarias como cancelaciones de vuelos, cierres de carreteras y del tráfico fluvial, caídas del suministro eléctrico y cortes en la producción industrial en varios países. Con temperaturas de hasta 25 grados centígrados bajo cero, Polonia es el país más afectado con una veintena de víctimas por hipotermia, pero también ha habido víctimas mortales en República Checa, Eslovaquia, Macedonia, Bulgaria, Italia y Rusia. 

Con los 20 muertos que ha dejado esta ola de frío en Polonia, según un comunicado del Centro de Seguridad Nacional polaco, el país suma un total de 65 fallecidos desde el pasado noviembre. En República Checa seis personas murieron el fin de semana, la mayoría mendigos. Las condiciones de frío extremo han contribuido a empeorar los niveles de contaminación en estos dos países, cuyas autoridades han forzado cortes en la producción industrial este lunes, según informa Reuters. Con el mismo fin de mejorar la calidad del aire, el transporte público es este lunes gratuito en Varsovia y Cracovia.

En la vecina Eslovaquia, donde dos mendigos murieron durante el fin de semana, el mal tiempo ha provocado retrasos en los trenes y el cierre de carreteras y del teleférico en estaciones de esquí de los montes Tatra. Los cortes de carreteras también se han repetido en Bulgaria, donde 75.000 casas del noreste del país se han quedado sin electricidad durante el fin de semana.

Estambul (Turquía) sigue paralizada por la nieve por tercer día consecutivo, con el servicio de ferris en el Bósforo y los colegios cerrados. Además, 314 vuelos de Turkish Airlines han sido suspendidos este lunes, sumados a los 600 cancelados el día anterior, según el director ejecutivo de la compañía, Bilal Eksi, quien ha asegurado que unos 10.000 viajeros han sido alojados en hoteles por el mundo ante la imposibilidad de tomar sus vuelos hacia la capital turca.

El tráfico fluvial también ha sido cancelado en el río Danubio a su paso por Serbia, que ha registrado temperaturas por debajo de los 30 grados centígrados bajo cero. En Skopje, (Macedonia) un mendigo de 68 años ha sido encontrado con signos de congelación. En Italia, la ola de frío polar se cobró otras dos víctimas mortales: un hombre de 82 años que falleció en una casa sin calefacción en Brindisi, al sur del país, y otro de 78 años en un pueblo de Sicilia.

En la capital rusa, Moscú, al menos dos personas han muerto de hipotermia en los últimos días, según medios locales. Los colegios permanecían cerrados este lunes en Siberia, pero en Moscú han abierto después de que las temperaturas subieran un poco, hasta alrededor de los 20 grados bajo cero. El 7 de enero, el día de Navidad para los cristianos ortodoxos, se registraron en la capital rusa las temperaturas más bajas en los últimos 120 años, llegando casi a los 30 grados bajo cero. 

Fuente: elpais.com

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