Las 8 tradiciones de la Navidad serbia

La rama de roble, la paja, el asado de cochinillo, o la primera visita el día de Navidad, adquieren un sugerente y nuevo significado en la costumbre serbia, creando todos ellos un escenario digno de Goran Petrović, el escritor del realismo mágico serbio” señala Gonzalo Santamaría, director de la Oficina de Turismo de Serbia.

La Navidad es el 7 de enero. Las fechas de la Navidad serbia se rigen por el antiguo calendario juliano, de acuerdo al cual la Nochebuena se celebra el 6 de enero y la Navidad el día 7, aunque la celebración se extiende a los días 8 y 9 también. Dentro de la Navidad el día 7 destaca como el de de máxima relevancia aglutinando buena parte de las tradiciones paganas y cristianas. El día de la Navidad, extendiéndose a los días posteriores, el saludo típico en la calle se sustituye por la expresión “Hristos se rodi” (“Cristo ha nacido”) a lo que se contesta: “Vaistinu se rodi” (“En verdad ha nacido”).

“Badnji dan” o el día del “badnjak” (léase ´badñak´). El día anterior a la Navidad, el 6 de enero, el patriarca de cada familia ha de subir al alba al monte en busca de una rama de roble, que habrá de ser cortada en tres golpes (en las ciudades, normalmente, se compra una pequeña rama de roble en el mercado). Esta rama, denominada “badnjak”, se quemará lentamente al fuego de cada hogar durante la noche de la Nochebuena, aunque, a falta de fuego, se pueden quemar unas hojas de la rama. La tradición del badnjak entronca con la tradición pagana eslava en la que el roble es el árbol sagrado, representando a su vez las ramas con las que José hizo fuego para calentar a recién nacido, el Salvador.

Ayuno y cena de Nochebuena. Los serbios más devotos practican el ayuno durante los 40 días previos a la Navidad. Durante ese intervalo no comen ni carne, ni leche, ni huevos, es decir, ningún alimento de origen animal. Algunos días se permite comer pescado. El ayuno termina con la cena de Nochebuena, una cena copiosa y muy variada, que consta de número impar de ricos platos como alubias al horno, pescado, chucrut, fruta y frutos secos variados, miel, así como del pan hecho sin levadura y partido con las manos y no con el cuchillo.

Paja bajo la mesa. El simbolismo está muy presente en la Navidad serbia. Ejemplo de ello es el uso de un haz de paja bajo la mesa del convite de Nochebuena, con el que se hace referencia a la primera cuna del recién nacido Jesús en el pesebre de Belén. Antiguamente, y todavía en algunas zonas rurales, se empleaban balas de paja para hacer las veces de una improvisada mesa de Nochebuena cargada de sentido y espiritualidad.

Ofrenda a los ancestros. Mientras que el patriarca introduce la rama de roble (“badnjak”) en el hogar para ser quemada, la matriarca, llena un tamiz de avena y frutos secos que luego echará sobre “badnjak” y la paja, y dejara una nuez en cada rincón de la casa como ofrenda a los antepasados fallecidos, cuyo espíritu habrá de acompañarnos durante todas las navidades. Este rito es recuerdo también a otra escena del nacimiento de Jesús, cuando la Virgen María echaba la avena a los animales en el establo para que no coman la paja sobre la que yacía el recién nacido. 

Ritos en la comida de Navidad. La comida de Navidad se compone de ciertos alimentos ceremoniales que se consumen en este día, como el pečenica , cochinillo entero asado a la estaca el día de la Nochebuena y que representa la ofrenda para el año nuevo, y el česnica , una torta de harina de trigo en la que se esconde una moneda y que no se puede cortar con cuchillo, sólo se rompe con la mano. ¡Quien encuentre la moneda en su porción de pan tendrá buena suerte durante el año venidero!

La moneda dentro del pan de cesnica

Buenas vibraciones para arrancar bien el año. La primera visita que cada hogar recibe el día de Navidad no es ninguna tontería para los serbios. Tal es su impacto que hasta la han bautizado con un nombre que la define: položajnik. El položajnik de nuestra casa ha de transmitir un montón de alegría y buenas vibraciones para que su energía ilumine nuestro 2015 y la suerte nos acompañe, por eso suele ser un niño.

Durante la Navidad no se tira nada. Existe la creencia de que lo que suceda durante los días de Navidad va a condicionar la marcha del resto del año. Así que para atraer la prosperidad y evitar el despilfarro en la familia se ha de reducir al mínimo lo que tiremos a la basura en Navidad. Muchos hogares incluso prescinden de hacer limpieza durante los tres días navideños para que la riqueza no se vaya desagüe abajo.

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