Los valores y el activismo cultural de los bachilleres de Serbia

skola-maturanti_6El bachiller serbio lee tres libros al año y raramente visita los museos. La generación nacida en los años bélicos de los noventa, prefiere divertirse y ver la televisión, no es de su gusto la música clásica, no tiene opinión acerca de los derechos humanos ni de la democracia, sabe poco de política y no tiene ídolos. Así es, sucintamente, cómo piensa un bachiller medio de Serbia, ha mostrado el escrutinio “Los valores y el activismo cultural de los bachilleres de Serbia”, que llevó a cabo el Instituto para la Investigación del Desarrollo Cultural. La encargada de dirigir esta indagación, Bojana Subasic, explica los resultados del escrutinio.

El tema de este estudio ha sido en qué medida la vida en tiempos turbulentos influye en las posturas valorativas de los jóvenes, y a los bachilleres se ha elegido para ser los interrogados, porque en nuestra opinión son lo suficientemente maduros para modelar solos su comportamiento, explica Bojana Subasic.

Según ella indica, la indagación ha mostrado que el 60% de los bachilleres en Serbia acude a las bibliotecas en primer lugar para tomar libros de la lectura escolar obligatoria. También, se ha observado que los jóvenes no tienen ídolos, que no sienten afecto hacia los pueblos con que Serbia en un pasado cercano ha estado en conflicto, como tampoco les gustan lo conciertos ni la música folclórica. Como corresponde a su edad, los bachilleres se interesan ante todo en la diversión y el entretenimiento. Pero, las dos terceras partes de ellos, decide pasar el tiempo libre con sus más queridos, frente a la televisión o navegando en Internet, mientras que a la cultura dedican poca atención. Por ello, indica Bojana Subasic, en esa área en el futuro habría que trabajar más, sobre todo en el marco de la actividad extraescolar, la cual pueda cambiar la conciencia de la gente joven en el dominio de la cultura.

Nuestra interlocutora es de la opinión de que la pobreza social no es responsable del que los jóvenes no estén interesados en la cultura, porque hay muchas exposiciones, veladas literarias y conciertos que son gratuitos. Los bachilleres visitan conciertos en que se cobra la entrada, de modo que no puede decirse que su comportamiento se deba a la falta de dinero. Por ello, una de las recomendaciones de la investigación es a la vez un llamamiento a las instituciones de la cultura y a las escuelas a ayudar a que los jóvenes se interconecten y creen costumbres diferentes, para que no reduzcan la cultura al llamado “consumo”, destaca nuestra interlocutora. Ella considera que si la sociedad entra ahora en acción, el escrutinio que se realizase dentro de diez años reportaría resultados distintos sobre las posturas valorativas y las costumbres culturales de los bachilleres de Serbia.

Comentarios