Planea tu viaje a Belgrado, capital de Serbia

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¿Te gustaría descubrir la ciudad de Belgrado, capital de Serbia?

Dentro de lo normal está que antes de planificar un viaje todavía hayan dudas de cómo llegar allí. El New York Times la eligió como uno de los destinos a visitar en el 2018. Por eso si vas a viajar a Belgrado, la capital de Serbia, te damos la oportunidad de ubicarte.

Poco se conoce sobre Belgrado. En mi continente (América), el referente más cercano son los nombres de algunos jugadores de la NBA, que nacieron en este país. Yo tampoco sabía dónde estaba la primera vez que escuché de él,  por alguna razón lo relacionaba con Rusia e incluso con Asia, y a ojos cerrados lo hubiese ubicado mucho más al norte.

¿Dónde está Serbia?

Serbia se encuentra en Europa del Este, en la región de los Balcanes. Una de las tres penínsulas del sureste de Europa, que comienza en Eslovenia y desciende hasta Grecia. Incluso se considera que se extiende hasta Turquía. Después de su separación con Montenegro, Serbia no cuenta con mar, así que no es justamente el mejor destino de playa.  

Por su lugar geográfico, de camino entre Europa y Asia, conserva tradiciones de ambas culturas. Por ejemplo, su gastronomía incorpora especias como la paprika y varios tipos de pimientos, el café es de naturaleza turca, pero también tiene influencia europea y sabores mediterráneos, así como raíces de la comida húngara con su famoso goulash.

En cuanto al clima, al norte del país el invierno suele ser más fuerte y el otoño tiende a ser más cálido que la primavera, por ello nuestra recomendación es viajar entre junio y octubre. Los veranos pueden ser bastantes calientes y secos, con temperaturas alrededor de los 30 grados.

¿Dónde está Belgrado?

Antes capital de Yugoslavia, esta ciudad continúa siendo la principal urbe de la zona. Se ubica al norte de Serbia y se llega fácil desde ciudades como Budapest o Zagreb, cada una a cuatro horas en coche. Para llegar por avión desde España se vuela desde Barcelona, el vuelo tarda unas 2:15 horas. El vuelo directo solo opera en la época de verano, por ello los demás meses se debe hacer escala en sitios como Frankfurt, Zúrich o Londres.

Belgrado, capital de Serbia, se localiza en la confluencia entre lo ríos Sava y Danubio, y a lo largo de la historia ha sido un punto estratégico de dominación para distintos imperios: el otomano, el astro húngaro, los romanos, todos querían apoderarse de la ciudad y prueba de ellos son los vestigios que quedan en lugares como su bello Kalemegdan, la fortaleza que tiene influencia arquitectónica de estas culturas.

Sus dos ríos siguen siendo una de las características que hacen especial la ciudad. No solo en su estética sino también en la idiosincrasia de los belgradenses, y es que a partir de allí ha crecido la urbe; la nueva y antigua cara de la ciudad se levantaron desde este corredor. Hoy el Waterfront es la principal obra urbanística que plantea un paso a la modernidad de Belgrado. En los ríos la vida social también tiene lugar en espacios como los emblemáticos splavs o bares flotantes.

Kalemegdan

Belgrado explota sus dos afluentes al máximo, por ello en cuanto a ocio se han acondicionado zonas de veraneo en la orilla del Sava y el Danubio, dando paso a lugares de recreo: para hacer deporte, ir de copas o simplemente relajarse. 

Belgrado y su turismo

El turismo en Belgrado ha comenzado a incrementarse en los últimos cuatro años. Es un destino preferido para la vida nocturna, por ello acoge despedidas de solteros y solteras. Durante julio se incrementan los visitantes por el festival electrónico Exit, que se realiza en Novi Saad (a una hora y  media en coche), que recibe turistas principalmente rusos y turcos.

La oferta de mercados, bares, restaurantes y discotecas es diversa: en cuanto comida se encuentra tanto tradicional como internacional, y respecto a bares va desde las típicas kafanas, a discotecas de música dance o turbofolk (el equivalente al reggaetón en nuestro contexto). Durante el verano la marcha es los siete días de la semana y para los balcánicos una de las peculiaridades es que son muy activos socialmente, tanto que están muy abiertos a interactuar con los extranjeros.

Con sus vestigios de la guerra, murales de protesta y lugares históricos, este destino reúne también historia y cultura. Debes saber que en Belgrado no hay metro, aunque cuenta con tranvía. Los precios son cómodos para la media europea y se encuentran acomodaciones para todos los presupuestos.

Belgrado en un día

Si no tienes el privilegio de recorrer la ciudad blanca y experimentar su cultura por varios días, es nuestra selección de planes imprescindibles para estancias de pocas horas en la capital de Serbia:

  1. Kalemegdan, visitarlo preferiblemente en la tarde para deleitarse con su atardecer en la confluencia del Sava y el Danubio.  Una vez allí recorrer la fortaleza y ver su búnker, donde podrás comprender más de la historia de la ciudad.
  2. Plaza de la República. El tradicional punto de encuentro de los belgradenses resulta ser un buen lugar para caminar y tomar fotografías. Desde allí se puede ver buena parte del centro y recorrer las calles Kralja Petra y Mihailova. De este parque también comienzan los recorridos a pie.  
  3. Skadarlja: La calle tradicionalmente bohemia tiene una de las postales más registradas de Belgrado. El edificio cubierto de flores es probablemente el que busques para tu selfie. Sin duda tampoco puedes perder la oportunidad de ingresar en alguna de las kafanas de esta calle y tomar un café.
  4. La catedral de San Miguel Arcángel es uno de los lugares que de culto, por ello el código de vestuario es recatado y no permite a hombres entrar en pantalones cortos, ni a las mujeres mostrar las piernas y los brazos.
  5. No puedes irte de Serbia sin probar dos de sus principales especialidades gastrónómicas: el burek, pastel relleno y el ćevapi o salchicha balcánica.
  6. El tempo de San Sava, la más grande iglesia ortodoxa de Europa, es uno de los edificios más emblemáticos de Belgrado y otro de lugares a visitar.
  7. No habrás  visitado Belgrado sin antes ir de fiesta y probar la rakia. Seguro en esta misión podrás interactuar con algún local, que te prometemos te hará sentir como en casa.  En este video puedes saber más sobre ella. 

 

Nuestra experiencia conociendo Belgrado, capital de Serbia nos permitió percibirla como un destino que tiene mucho por ofrecer, porque más allá de su pasado conflictivo crece y se abre al turismo. Una mezcla entre Europa y Oriente, con un espíritu único. Una ciudad vibrante y ecléctica, donde su gente hospitalaria es uno de sus mayores atributos.

Fuente: pecadosycapitales.com

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