Razones para viajar a Montenegro, el último Shangri-La de Europa

El último paraíso en la tierra está más cerca de lo que crees: Montenegro espera

Recorrer laberínticas ciudades medievales, explorar bosques milenarios y lagos de aguas cristalinas, levitar en una playa de ensueño bañada por las templadas aguas del Adriático o esquiar en las escénicas montanas del interior del país.

Todo eso y más es posible en la pequeña República de Montenegro, uno de los países mas jóvenes de la vieja Europa y, sin duda, su último e ignoto tesoro. Te esperan: 117 playas de arena, el mayor lago y la mayor reserva ornitológica de Europa, burgos medievales exquisitamente preservados, refinada gastronomía… Sí, exacto, Montenegro es el destino ineludible para tus próximas vacaciones. Te mostramos lo que no puedes perderte en el último Shangri-La de Europa.

Kotor, la bella del Adriático

Bañada por el azul intenso del mar y rodeada de avasalladoras montañas, encontramos la ciudad medieval de Kotor. La que es sin duda la “joya de la corona” del incipiente turismo montenegrino está rodeada por unas murallas de 20 metros de altura, construidas en el siglo XV como respuesta a los ataques del Imperio Otomano. Con más de 2000 años de antigüedad, Kotor es una de esas pocas ciudades mágicas repleta de pequeños secretos y enigmas solo desveladas a quien se atreve a perderse por la amalgama de sus callejuelas y las elegantes plazas de influencia veneciana (que nos recuerdan que el entonces poderoso reino del norte de Italia ejerció aquí su domino durante más de 4 siglos).

Las mejores vistas de Kotor

Por nada del mundo te pierdas la escalada hasta la cima del imponente Fuerte de Kotor, también conocido como el castillo San Giovanni. Fatigosa proeza en los meses más calientes del año, en el que el sol azota sin piedad la urbe medieval, pero cuya recompensa será una imponente vista sobre la Bahía de Kotor, verdadero prodigio de la naturaleza.

El reloj de la torre, símbolo de Kotor

El reloj de la torre es uno de los símbolos de la ciudad, testigo de la historia de la ciudad desde 1602. La misma familia de relojeros se ha encargado desde entonces de asegurar que el imponente reloj dicte con rigor sus reglas del tiempo a los habitantes de Kotor. Y así lo ha hecho sin descanso durante siglos. “Solo se ha parado una vez justo después del terremoto que devastó una parte de la ciudad en 1979”, nos dicen.

Sveti Stefan, glamour hollywoodiense

¿Es un pueblo?, ¿un hotel? En realidad la exclusiva mini península de Sveti Stefan es un pueblo-hotel cuya privilegiada ubicación y belleza natural lo convirtieron a partir de los años 60 en una pequeña y recóndita meca del glamour. Marylin Monroe, Sophia Loren, Elizabeth Taylor y Richard Burton, Kirk Douglas o Claudia Schiffer, entre otros, encontraron en este lugar el refugio perfecto para evadirse del mundo. Sveti Stefan (San Esteban), erigida sobre un promontorio rocoso, está unida a la costa por un estrecho istmo. 

El hotel Sveti Stefan

Fue, originalmente, una antigua y pintoresca aldea de pescadores rodeada de murallas para protegerse de los ataques de piratas. A partir de aquí la historia no está muy clara. Hay quien dice que fue el propio Tito quien en los años 50 quiso aprovechar las magnificas condiciones naturales del lugar y transformarla en un resort privado de lujo, expulsando para ello a los pescadores que allí vivían. Para otros, fueron los pintores Petar Lubarda y Milo Milunovic que, apasionados por la magia de la mini península, entonces casi abandonada, decidieron poner todo su empeño en convertirla en un insólito y exclusivo complejo turístico. Sea como fuere, en la actualidad todo el pueblo forma parte del complejo del hotel Aman Sveti Stefan.

Playa de Milocer

Los exteriores de Aman Sveti Stefan se ha mantenido fieles a la estética original, los interiores son un despliegue de lujo y comodidades. Incluso si no nos alojamos allí, merece la pena una visita para disfrutar de sus sobrecogedoras vistas y sus playas de arena rosada como la de Milocer, abrazada por un parque y una antigua residencia real. La mala noticia es que, muy probablemente, tendrás que pagar por ello, ya que pertenece al complejo hotelero de la península.

Más de 100 playas te esperan, como la de Ulcinj

Más de 100 playas de arena salpican la costa de la joven República montenegrinaBudva y Petrovac son las ciudades costeras por excelencia que, aunque no tienen el legado arquitectónico de otras ciudades como Kotor, poseen magníficas playas y una vibrante vida nocturna capaz de satisfacer a cualquier noctívago. Para hacerte más fácil la tarea de elegir el lugar donde tumbarte bajo el sol, aquí va nuestra selección: empieza por Playa Grande, en Ulcinj. Es la playa más extensa del mar Adriático. Velika Plaza tiene 13 kilómetros de arena fina, finísima, tanto, que se estima que su diámetro es de ¡0.1 a 0.5 milímetros! Más que arena, ¡harina!

Playa de Milocer o de la Reina

Volvemos a esta playa (siempre hay que volver), de poco más de 200 metros esta rodeada de cipreses y olivos. Fue una de las favoritas del Reina Marija Karadjordjevic, de ahí su nombre.

Playa de Becici

Sólo a un par de kilómetros del centro de la ciudad de Budva encontramos esta preciosa playa, elegida en varias ocasiones como una de las más bellas de Europa.

Playa de Jaz, Budva

Esta encantadora playa cerca de la ciudad de Budva es la más musical del país. En ella se celebran, durante la época estival, varios conciertos de música que atraen a artistas internacionales de renombre.

Playa Przno en Tivat

Esta playa es considerada la más hermosa de la costa montenegrina. Su finísima arena está indicada para el tratamiento de las enfermedades reumáticas. Rodeada de un bosque de pinos, es ideal para acampar a lo hippy.

Playa de Petrovac

Bosques de pinos, olivos, aguas transparentísimas… mejor no seguimos hablando.

Parque Nacional de Durmitor

Situado en el Noroeste del país, el parque Nacional de Durmitor fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980. Numerosos lagos glaciares, conocidos localmente como “ojos de montaña”, ríos y arroyos subterráneos salpican el espectacular paisaje. Durmitor es conocido por los espectaculares cañones de la Draga, Su_ica, Komarnica y ríos como el Tara, éste último, considerado el cañón más profundo de Europa (y, por su tamaño, la segunda formación geológica de este tipo en el mundo después del Cañón del Colorado en Arizona). Durmitor es un destino muy popular por el senderismo, la escalada, el montañismo e incluso el piragüismo. La cercana ciudad de Zabljak es la estación de esquí principal de Montenegro. Además de la belleza de su extraordinario paisaje y patrimonio geológico, el Parque Nacional de Durmitor es también el hogar de una impresionante diversidad biológica.

Gastronomía montenegrina

La cocina montenegrina, típicamente mediterránea, es capaz de satisfacer al más exigente de los foodies: ensalada de pulpo, sopa de pescado, arroz con marisco y pescado (preparado de las formas más variadas) son la base de la culinaria montenegrina. Otros platos típicos son el sarma (hojas de repollo guisado que envuelven un rollito de carne picada), cavapi (kebabs), pasulj (sopa de judías con carne) o el karađorđe vasnicla (rollo de ternera empanado relleno de queso). Para los golosos impenitentes, no dejéis de probar frustula, una galleta crujiente de delicioso sabor.

Fuente: traveler.es

Alamy Stock Photo. Texto: Ana Díaz Cano

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