Serbia, entre la esperanza europea y la tentación autoritaria UE

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Serbia se encuentra ante el dilema de continuar un duro proceso de integración en una Unión Europea(UE) que pierde popularidad, o caer en la tentación autoritaria que los críticos observan en el primer ministro, Aleksandar Vucic.

El Gobierno conservador serbio ha apostado de forma clara por entrar en la Unión Europea (UE) pero no ha respaldado la posición común en las sanciones a Rusia por la anexión de Crimea, algo que Bruselas espera de quien aspira a ser socio del bloque.

La UE impulsa también un proceso de normalización de las relaciones entre Serbia y Kosovo, una antigua provincia que declaró su independencia y que Serbia no reconoce como Estado, al igual que otros cinco países de la Unión, entre ellos España.
Este es uno de los aspectos más delicados de la negociación entre Serbia y la UE, y muy impopularentre la población, que explica en parte la caída del respaldo a la entrada en el bloque.

“La percepción entre la gente es que a Serbia se le exige cada vez más mientras que el Gobierno kosovar no avanza nada“, sostiene la ministra para la Integración en la UE, Jadranka Joksimovic.

La ministra cuenta con un largo y duro proceso de integración que no se completará hasta avanzada la década que viene.

En la actualidad el apoyo a la entrada a la UE es del 48%, mientras que un 28% se manifiesta en contra. Poco tiempo atrás el respaldo superaba con claridad el 50%.

En el mundo empresarial serbio no existen dudas sobre la necesidad de integrarse en la UE: dos tercios de su comercio se produce con el bloque, que en los pasados 16 años ha invertido 27.000 millones de euros en el país y ha donado 3.000 millones.

La UE es así, con enorme diferencia, el mayor donante e inversor en el país, y ofrece a los jóvenes, que pueden viajar sin visado o estudiar en el extranjero con las becas Erasmus, ventajas tangibles.

Con un 17% de paro, un salario medio de 370 euros y numerosas empresas estatales por reconvertir,muchos jóvenes piensan en emigrar ante la falta de oportunidades, mientras que la población de más edad recuerda con nostalgia el pasado.

En medio de esta situación, Tanja Miscevic, la negociadora jefe de serbia con la UE, lamenta que la agencia de noticias más citada en Serbia es la estatal rusa Sputnik, y que la desinformación y prejuicios contra la UE están ganando terreno.

Los medios rusos y prorrusos retratan en Serbia a la UE como un proyecto fallido en el que no merece la pena integrarse y llegan a comparar el “brexit“, la votada salida de Reino Unido del bloque, con el inicio de la desintegración de la antigua Yugoslavia.

“Hemos solicitado ayuda a nuestros amigos europeos para comunicar mejor las ventajas de la UE”,afirma Miscevic, aunque hasta ahora no ha obtenido ninguna respuesta.

Para Radomir Licina, director del diario opositor Danas, esta campaña de desinformación se deja notar entre la población.

“La UE ha dado la mayor parte de la ayuda a Serbia en la última década, Rusia no ha dado nada, más allá de comprar industrias en liquidación a precio de saldo. Pero, si preguntas, mucha gente te dirá que Rusia es el mejor aliado de Serbia”, relata Licina.

Zoran Sekulic, director de la agencia de noticias privada FoNet, comparte esa opinión, pero señala la contradicción de que el Gobierno se muestre a favor de la UE y, al mismo tiempo, los periódicos progubernamentales sean claramente prorrusos.

“El Gobierno está tratando de utilizar los diarios como una forma de asustar. Es una forma de decir (a la UE): si no nos apoyáis, mirad lo que viene detrás“, declara, en relación al contenido nacionalista y prorruso de esos diario.

Entre algunos analistas y periodistas se repite un reproche común a la UE en su relación con Serbia: anteponer la estabilidad en los Balcanes y el diálogo de normalización con Kosovo a vigilar tendencias autoritarias del Gobierno.

El aspecto de la normalización entre Serbia y Kosovo es el más importante para la UE, mientras que otros, como la situación de la libertad de prensa, por ejemplo, han quedado en un segundo plano, aunque sí se menciona en el último informe de la UE sobre el país balcánico como Serbia una “especial preocupación”.

Para algunos jóvenes serbios proeuropeos que la UE trabaje con un gobierno nacionalista al que consideran corrupto y poco interesado en reformas verdaderamente democratizadoras es una decepción.

“Me siento engañado por la UE”, relata Nikola Jovanovic, un exitoso emprendedor, que critica al bloque comunitario por no utilizar su influencia para que las cosas cambien de verdad.

Fuente: www.heraldo.es

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