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Historia del Himno Nacional Serbio

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Bože Pravde es el Himno Nacional de la República de Serbia. Su letra fue creada por Jovan Đorđević y su música por Davorin Jenko. El himno nacional de Serbia según el Artículo 7 de la Constitución es Bože Pravde (Dios de justicia), que también fue himno del Reino de Serbia, escrito en 1872 como una composición teatral pero que debido a su inmensa popularidad se convirtió en himno del país. Después fue adoptado por Serbia durante su unión con Montenegro, en agosto de 2004, aunque el himno oficial de la federación era Hej Sloveni.

Himno Serbio transcrito.

Bože pravde, ti što spase
od propasti do sad nas,
čuj i odsad naše glase
i od sad nam budi spas

Moćnom rukom vodi,
brani budućnosti srpske brod,
Bože spasi, Bože hrani
srpske zemlje, srpski rod!

Složi srpsku braću dragu
na svak dičan slavan rad
sloga biće poraz vragu
a najjači srpstvu grad.

Nek na srpskoj blista grani
bratske sloge znatan plod
Bože spasi, Bože hrani
srpske zemlje, srpski rod!

Nek na srpsko vedro čelo
tvog ne padne gneva grom
Blagoslovi Srbu selo
polje, njivu, grad i dom!

Kad nastupe borbe dani
k pobedi mu vodi hod
Bože spasi, Bože hrani
srpske zemlje, srpski rod!

Iz mračnoga sinu groba
srpske slave novi sjaj
nastalo je novo doba
Novu sreću, Bože daj!

Otadžbinu srpsku brani
pet vekovne borbe plod
Bože spasi, Bože brani
moli ti se srpski rod!

Himno Serbio en Español

Dios de justicia, Tú que salvaste
de la ruina a nosotros ya;
Escucha desde ya nuestras voces,
y desde ahora, sé nuestra salvación.

Con Tu mano poderosa,
llévanos y defiéndenos,
el futuro de nuestro buque,
¡Dios, salva!, ¡Dios, alimenta
a los países serbios, al pueblo serbio!

Une a los hermanos serbios
en cada glorioso y orgulloso trabajo.
La unión será la derrota al diablo;
y la ciudad serbia, más fuerte.

Que brille en la rama serbia
el fruto de la concordia y hermandad.
¡Dios, salva!, ¡Dios, alimenta
a los países serbios, al pueblo serbio!

Que en la frente clara del serbio
no caiga el rayo de la ira.
¡Bendice a los poblados al campo, a la granja,
a la ciudad y al hogar serbio!

Cuando lleguen los días de lucha,
lleva nuestros pasos a la victoria.
¡Dios, salva!, ¡Dios, alimenta a los países serbios, al pueblo serbio!

Desde la oscuridad de la tumba del hijo,
celebrará Serbia el nuevo brillo.
Llegó la nueva era.
Dios, ¡danos nueva felicidad!

Defiende la patria serbia,
al fruto de cinco siglos de lucha.
¡Dios, salva!, ¡Dios, defiende!,
te pide el pueblo serbio.